Najua llega al taller con una idea muy concreta: una pieza que forme parte de su caracterización de inspiración nórdica, pensada para una experiencia de recreación de personaje junto a su grupo en un próximo viaje a los países del norte de Europa. A partir de ahí, el trabajo se centra en traducir esa necesidad en una prenda funcional, cómoda y con presencia.

El diseño parte de un patrón limpio, con cuello redondo amplio que permite vestirla sin cierres ni aperturas adicionales, priorizando la facilidad de uso durante el cambio de vestuario. Desde el hombro, el trazo se define mediante costadillos delanteros y traseros que estructuran el cuerpo del vestido y lo ajustan de forma natural a la cintura, antes de abrirse en una falda con vuelo que aporta movimiento y amplitud en la parte inferior.

Las mangas son largas y rectas, llegando hasta la muñeca, manteniendo una línea continua que refuerza la verticalidad de la silueta. El largo, por debajo de la rodilla y acercándose al tobillo, contribuye a una lectura más escénica de la prenda sin perder comodidad en el uso.

El tejido, de fieltro con cuerpo, permite que la forma se mantenga estable sin rigidez excesiva, acompañando el movimiento sin desdibujar la estructura del diseño. El resultado es una pieza pensada para integrarse en una caracterización, pero construida con el mismo cuidado de patronaje y acabado que cualquier prenda a medida del atelier.


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