Hay encargos que llegan con una intención muy clara, pero que poco a poco se transforman en algo mucho más especial. Así empezó la historia de esta camisa, cuando Paloma se puso en contacto conmigo para crear una prenda única para su hija Mía, pensada para un momento muy significativo: “la loa”, el baile tradicional de su pueblo.
Desde el principio, la idea era trabajar una pieza delicada, con ese equilibrio entre sencillez y detalle que hace que una prenda cobre vida propia. La camisa, en blanco, se construye sobre líneas limpias y un patrón cuidado, con pinzas que aportan una silueta suave y ligeramente entallada.
El alma de la prenda está en los detalles. La puntilla de encaje de algodón recorre los puños, el cuello y ambos cierres, aportando textura y ese aire artesanal que conecta con la tradición. Entre ella, un lazo rojo se entrelaza sutilmente, creando un contraste delicado que llena la pieza de personalidad sin perder armonía.
Los botones, pequeñas bolitas doradas, añaden un brillo discreto que completa el conjunto con elegancia.
Cada puntada de esta camisa está pensada no solo para vestir, sino para acompañar un momento importante. Imaginar a Mía llevándola, formando parte de una tradición que se vive y se transmite, es lo que da verdadero sentido a mi trabajo.
Gracias, Paloma, por confiar en mí para algo tan especial.











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